El pasado sábado 23 hemos trabajado un
Kuro Matsu en un taller express.
La siguiente imagen muestra la planta protagonista.
En la primera parte del taller, los propietarios han realizado prácticamente todo el trabajo, previamente les he explicado qué hacer, cómo y por qué.
Observando y corrigiendo desde muy cerca se logra que la persona que trabaja poco a poco pierda el miedo.
Es importante prestar mucha atención al alambrado e ir corrigiendo con mucha constancia.
Si no alambramos correctamente el refinado de la planta será prácticamente imposible.
Una de las cosas que hemos de empezar a solucionar con vistas al futuro es el nebari, ahora mismo tiene un aspecto verdaderamente grotesco.
Poco a poco iremos cambiando su aspecto.
Como tenemos tiempo suficiente es importante realizar el trabajo tan lento que los propietarios puedan ir asumiendo y asimilando el trabajo con la misma lentitud.
Evidentemente aun falta tiempo, pero...
Por una parte hemos dado el primer paso para ordenar la ramificación y definir una línea de trabajo sobre esta planta, por otra hemos conseguido algo mucho más importante, motivar a los propietarios para que trabajen solos en su casa teniendo más seguridad y confianza en ellos mismos.